La cirugía de columna no debe plantearse nunca como primera opción de forma sistemática. En muchos pacientes, el tratamiento conservador —medicación, fisioterapia, infiltraciones o cambios en la actividad— puede ser suficiente.
Sin embargo, en algunos casos, cuando existe una compresión importante de los nervios, una inestabilidad vertebral, una deformidad progresiva, una fractura o un dolor persistente que limita de forma importante la calidad de vida, puede ser necesario valorar un tratamiento quirúrgico.
El Dr. Nicolás Plais ofrece una valoración individualizada de cada caso, explicando con claridad cuándo la cirugía puede ser útil, qué técnica es la más adecuada y cuáles son los beneficios y riesgos esperables.
Cirugía de descompresión: liberar los nervios atrapados
Una de las indicaciones más frecuentes de cirugía de columna es la compresión de las raíces nerviosas o de la médula espinal.
Esto puede ocurrir por una hernia discal, una estenosis de canal, una artrosis avanzada de la columna o una combinación de varios factores. Cuando los nervios están comprimidos, pueden aparecer dolor irradiado a brazos o piernas, pérdida de fuerza, hormigueos, dificultad para caminar o pérdida progresiva de autonomía.
El objetivo de la cirugía de descompresión es liberar las estructuras nerviosas respetando al máximo la musculatura y los tejidos de alrededor.
Según el caso, pueden emplearse distintas técnicas:
- Microdiscectomía lumbar.
- Recalibrado o laminectomía para estenosis de canal.
- Descompresión cervical o lumbar.
- Cirugía endoscópica de columna en casos seleccionados.
- Técnicas mínimamente invasivas cuando son adecuadas para el paciente.
La elección de la técnica depende de la localización de la compresión, la estabilidad de la columna, la edad del paciente, sus síntomas y sus expectativas funcionales.
Cirugía de fusión lumbar: recuperar la estabilidad de la columna
La cirugía de fusión lumbar puede ser necesaria cuando existe una inestabilidad vertebral, una espondilolistesis, una deformidad, una discopatía avanzada o una situación en la que la descompresión por sí sola no sería suficiente.
El objetivo de la fusión es estabilizar uno o varios segmentos de la columna para disminuir el dolor, mejorar la función y evitar que la columna siga deteriorándose.
Una característica diferencial de la práctica del Dr. Nicolás Plais es la posibilidad de adaptar el abordaje quirúrgico a las necesidades concretas de cada paciente. No todos los pacientes necesitan la misma cirugía, ni todos los casos deben resolverse por la misma vía.
Entre los abordajes que pueden utilizarse se incluyen:
• Vía posterior, como TLIF o artrodesis lumbar posterior.
• ALIF, abordaje anterior lumbar, accediendo al disco desde la parte anterior.
• XLIF, abordaje lateral lumbar, útil en determinados casos de deformidad, discopatía o cirugía menos invasiva.
Técnicas combinadas cuando el caso lo requiere.
Esta capacidad de utilizar diferentes vías de acceso permite planificar una cirugía más personalizada, buscando el equilibrio entre eficacia, seguridad y recuperación.
Cirugía de deformidad vertebral en adultos
La deformidad de columna en el adulto puede presentarse en situaciones muy diferentes.
En el adulto joven, suele tratarse de escoliosis o deformidades residuales que han evolucionado desde la adolescencia. En estos casos, el objetivo suele ser corregir la deformidad, preservar la función y conseguir una alineación duradera.
En el adulto de mayor edad, la deformidad suele estar relacionada con desgaste progresivo, artrosis, pérdida de altura discal, osteoporosis o cirugías previas. En estos pacientes, la planificación debe ser especialmente cuidadosa, teniendo en cuenta no solo la radiografía, sino también la edad, la calidad ósea, el estado general, el equilibrio global y los objetivos reales del paciente.
El Dr. Nicolás Plais utiliza herramientas avanzadas de planificación para personalizar este tipo de cirugías. En casos seleccionados, puede emplear:
Planificación quirúrgica avanzada.
Tecnología UNiD™ Adaptive Spine Intelligence.
Barras personalizadas según la planificación.
Guías personalizadas para mejorar la precisión en la colocación de implantes.
Estrategias destinadas a restaurar el equilibrio global de la columna.
La cirugía de deformidad es una de las áreas más complejas de la cirugía de columna. Requiere experiencia, planificación detallada y una comprensión precisa del equilibrio entre corrección, seguridad y beneficio funcional.
Cirugía de revisión: cuando una cirugía previa no ha dado el resultado esperado
Las cirugías de revisión son uno de los campos más exigentes de la cirugía de columna.
Algunos pacientes consultan porque han sido operados previamente en otro centro y no han mejorado como esperaban. Otros han estado bien durante años, pero vuelven a presentar dolor por degeneración de segmentos vecinos, aflojamiento de implantes, falta de fusión, nueva compresión nerviosa o pérdida progresiva del equilibrio de la columna.
Estas situaciones requieren una valoración muy cuidadosa. No se trata simplemente de “volver a operar”, sino de entender por qué el paciente tiene dolor, qué problema estructural existe y si una nueva cirugía puede aportar un beneficio real.
El Dr. Nicolás Plais cuenta con amplia experiencia en cirugía de revisión de columna, incluyendo pacientes intervenidos previamente, casos complejos de deformidad, fallos de instrumentación, pseudoartrosis, estenosis recurrente y dolor persistente tras cirugía lumbar o cervical.
El objetivo es ofrecer una segunda opinión honesta, explicar las posibilidades reales de mejora y diseñar una estrategia adaptada a cada caso.
Traumatología vertebral
Las fracturas vertebrales pueden producirse tras accidentes, caídas, traumatismos deportivos o en el contexto de osteoporosis.
No todas las fracturas necesitan cirugía. Muchas pueden tratarse con analgesia, corsé, control radiológico y rehabilitación. Sin embargo, algunas fracturas son inestables, producen deformidad progresiva o comprimen estructuras neurológicas.
En estos casos puede ser necesario valorar una intervención quirúrgica para estabilizar la columna, aliviar el dolor, corregir la deformidad o proteger la médula y las raíces nerviosas.
El tratamiento se adapta a cada paciente, teniendo en cuenta el tipo de fractura, la edad, la calidad ósea, la presencia de osteoporosis y el estado neurológico.
Cirugía cervical
La columna cervical puede verse afectada por hernias discales, artrosis, estenosis de canal, mielopatía cervical, deformidad o inestabilidad.
Cuando existe compresión de una raíz nerviosa, el paciente puede presentar dolor irradiado al brazo, hormigueos o pérdida de fuerza. Cuando la compresión afecta a la médula espinal, pueden aparecer síntomas más importantes, como torpeza en las manos, alteración de la marcha, pérdida de equilibrio o dificultad para realizar movimientos finos.
Según el diagnóstico, pueden plantearse distintas técnicas:
Descompresión posterior o foraminotomía.
Laminoplastia cervical.
Artrodesis cervical anterior, también conocida como ACDF.
Prótesis discal cervical en casos seleccionados.
Fusión cervical posterior cuando existe inestabilidad, deformidad o compresión compleja.
La decisión depende de la localización de la compresión, el número de niveles afectados, la alineación cervical, la edad del paciente y la presencia o no de mielopatía.
