¿Qué es una hernia discal?
La hernia discal es una afección que afecta los discos intervertebrales de la columna, generando dolor, rigidez y limitación del movimiento. Puede presentarse en la zona lumbar o cervical y suele estar relacionada con el desgaste natural, esfuerzos repetitivos o traumatismos.
Para encontrar el mejor tratamiento para la hernia discal, es fundamental contar con un diagnóstico preciso y un enfoque terapéutico adecuado.
Síntomas de la hernia discal
Los síntomas pueden variar según la gravedad de la lesión y la zona afectada, pero los más frecuentes incluyen:
✅ Dolor lumbar o cervical, que puede irradiarse a las piernas o brazos.
✅ Hormigueo, entumecimiento o debilidad en las extremidades.
✅ Dificultad para caminar o moverse debido al dolor.
✅ Pérdida de fuerza muscular en casos más avanzados.
Diagnóstico de la hernia discal
Para determinar el mejor tratamiento para la hernia discal, es clave un diagnóstico preciso que incluya:
🔹 Evaluación médica para analizar los síntomas y antecedentes del paciente.
🔹 Pruebas de imagen como resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC) para visualizar el estado del disco intervertebral.
¿Cuál es el mejor tratamiento para la hernia discal?
El mejor tratamiento para la hernia discal dependerá del grado de afectación y la respuesta del paciente. Generalmente, se inicia con tratamientos conservadores, dejando la cirugía como última opción en casos más graves.
1. Tratamiento conservador (primera línea de acción)
✔️ Fisioterapia especializada para mejorar la movilidad y reducir la inflamación.
✔️ Ejercicios de fortalecimiento y estiramiento dirigidos por profesionales.
✔️ Medicamentos antiinflamatorios y analgésicos para aliviar el dolor.
✔️ Terapia de calor y frío para reducir la inflamación.
✔️ Modificación de actividades para evitar movimientos que agraven la lesión.
2. Tratamientos avanzados (para casos más complejos)
🔹 Infiltraciones de corticosteroides para reducir la inflamación en pacientes con dolor intenso.
🔹 Terapia con radiofrecuencia para disminuir la sensibilidad del nervio afectado.
🔹 Descompresión espinal con técnicas especializadas para aliviar la presión sobre los discos.
3. Cirugía de hernia discal (última opción en casos severos)
En pacientes con síntomas persistentes o afectación neurológica, la cirugía puede ser la única alternativa para restaurar la calidad de vida. Los procedimientos más utilizados incluyen:
✔️ Microdiscectomía (eliminación del fragmento del disco que presiona el nervio).
✔️ Artroplastia de disco (reemplazo del disco afectado con una prótesis).
✔️ Fusión vertebral (unión de vértebras para estabilizar la columna).